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miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL LARGO Y CÁLIDO VERANO

Título original: The Long, Hot Summer
Duración: 117 min
Nacionalidad: EEUU
Año: 1958

Director: Martin Ritt
Guión: Irving Ravetch & Harriet Frank Jr. (Basado en relatos de William Faulkner)
Fotografía: Joseph LaShelle
Música: Alex North

Reparto: Paul Newman, Joanne Woodward, Orson Welles, Lee Remick, Angela Lansbury, Richard Anderson, Anthony Franciosa

Puntuación: 7/10





















Ben Quick (un admirable Paul Newman), es un ambicioso y pirómano propenso a quemar cualquier propiedad de cualquier persona que lo mire con malos ojos o se sienta superior en su presencia. Un día cualquiera quema un granero y los habitantes de ese pueblo acuerdan echarlo del mismo. Vagando sin rumbo, caminando y haciendo autoestop llega a otro pueblo cualquiera en el calor sofocante del verano. Ahí lo contrata el "jefazo" local, Will Varner (un omnipresente Orson Welles). Ahí empieza todo un melodrama clásico en el que no falta nada, donde todas las pasiones subyacentes se quedan ahí, en el interior de cada personaje. Es lo que le falta a esta película para ser una obra de arte. Que las pasiones de sus protagonistas exploten y quemen la pantalla.

martes, 22 de octubre de 2013

LAURA

Título original: Laura
Duración: 83 min
Nacionalidad: EEUU
Año: 1944
Director: Otto Preminger
Guión: Jay Dratler, Samuel Hoffenstein, Betty Reinhardt (Basado en una novela de Vera Caspary)
Reparto: Gene Tierney, Dana Andrews, Clifton Webb, Judith Anderson, Vincent Price, Dorothy Adams
Puntuación: 9/10



















El macabro asesinato de una preciosa, inteligente y enigmática mujer llamada Laura (Laura Hunt es su nombre completo) nos pone tras la pista de su asesino (o asesinos) entre sus allegados más cercanos, entre los que destacan su prometido (nuestro querido Vincent Price), su mejor amigo (un Clifton Webb inconmesurable), su criada...
Un sagaz, experto y metódico detective llamado McPherson (interpretado por Dana Andrews, sí, es un nombre también masculino), que sumado a la muerte de la protagonista añadirá otro gran problema a la ecuación: se enamora de ella a través de un retrato. Pero claro, casi nunca las cosas son como uno cree.

viernes, 26 de julio de 2013

EL BAILE DE LOS MALDITOS ("The young lions")



Título original:
The young lions
Duración: 167 min.
Nacionalidad: EE.UU.

Director: Edward Dmytryk
Guión: Edward Anhalt (Novela: Irwin Shaw)
Productora: 20th century Fox
Música: Hugo Friedhofer
Reparto: Marlon Brando, Dean Martin, Montgomery Clift, Maximilian Shell,     Hope Lange, Barbara Rush, Lee van Cliff, Mia Britt

        Ambientada durante la segunda guerra mundial, la acción se centra en varios oficiales de bandos diferentes y en su distinta visión de la guerra según las circunstancias. Mientras uno milita en el bando nazi, mostrando sin embargo todo tipo de educación y tolerancia con sus enemigos y los sometidos franceses, los otros sufren las consecuencias de su condición judía y pobre en el ejército americano.


viernes, 20 de julio de 2012

NO TOQUÉIS LA PASTA (Touchez pas au grisbi)


Director: Jacques Becker

Reparto: Jean Gabin, Rene Dary, Dora Doll, Vittorio Sanipoli, Marilyn Buferd, Gaby Basset

Año: 1954



Puntuación: 7,5/10



     Max, un veterano atracador, acaba de dar el último golpe de su vida junto a su compañero de siempre. Los 50 millones robados los utilizará para retirarse, sin pensar que Angelo, un mafioso de la zona acabará por secuestrar a su amigo, pidiendo como rescate los 50 millones.


viernes, 6 de julio de 2012

FORJA DE HOMBRES ("Boys town")



Director: Norman Taurog

Reparto: Spencer Tracy, Mickey,  Rooney, Henry Hull, Leslie Fenton

Año: 1938


Puntuación: 7/10




        El padre Flanagan, tras presenciar al condena a muerte de un antiguo conocido, se da cuenta de que muchos criminales proceden de infancias difíciles, sin padres, sin comida y sin ayuda. Por ello, decide fundar un centro de recogida que no practique las mismas reglas que los orfanatos típicos, basándose en el cariño y el apoyo mutuo. Sin embargo, sacar adelante un centro así no es fácil.

viernes, 25 de mayo de 2012

EL DULCE SABOR DEL ÉXITO ("Sweet smell of success")


Director: Alexander MacKendrick

Reparto: Tony Curtis, Burt Lancaster, Susan Harrison

Año: 1957


Puntuación: 8/10



        También conocida como "Chantaje en Broadway", nos cuenta el particular acuerdo laboral entre un agente de prensa y un afamado columnista, cuya influencia sobre la sociedad y la política de la ciudad le otorga un enorme y oscuro poder.


jueves, 8 de septiembre de 2011

TRISTANA



Director: Luis Buñuel

Reparto: Fernando Rey, Catherine Deneuve, Franco Nero, Lola Gaos, Antonio Casas, Jesus Fernandez

Año: 1970


Puntuación: 8/10


       Don Lope acoge en su casa a Tristana, haciéndose cargo de la promesa familiar que le hizo a sus padres. Con el tiempo acaba por desear a la muchacha, y la convierte en su amante, tras obtener su consentimiento, pasando a ser su tutor y su marido. Sin embargo, Tristana acaba enamorándose de un joven pintor que trastocará los planes de Don Lope.


     Pocas fueron, de la extensa filmografía del director español, las películas rodadas en España. "Viridiana" y "Ese oscuro objeto de deseo", más algunas obras iniciales, son las únicas referencias además de "Tristana" que encontraremos con nuestra nacionalidad. Sin embargo, ésta que comentamos y "Viridiana" cuentan como dos de las mejores obras del autor, que destripan con 10 años de diferencia entre ellas, las costumbres y tradiciones de una sociedad de la primera mitad del siglo XX, seccionada entre entre ricos y pobres, entre amos y criados.

     Buñuel hace en esta hermosa película un retrato cruel y lírico de la obsesión y del deseo. La pasión trastoca al protagonista hasta el punto de perder toda noción de la realidad con su hija/amante. Mientras el tiempo va ablandando cada vez más el rudo y firme carácter del viejo, Tristana se hace arisca, obsesiva y violenta, se transforma en una mujer vil, venenosa y repelente. El respeto y el cariño se pierden, dejando paso a un rencor que hace olvidar cualquier trato condescendiente anterior.

     Como no podía ser de otra forma, Buñuel se deja llevar por su atracción por lo onírico en los sueños de Tristana, a modo de premoniciones futuras o juicios de su influencia sobre el viejo. El caso es que, apareciendo en la novela original o no, los sueños de Tristana marcan un perfil típico en muchas películas de Buñuel, como ocurre por ejemplo en "El discreto encanto de la burguesía" (ésta de mayor carga surrealista). 

     También recurre a la crítica el director, cargando contra los antiguos valores impuestos, encarnados en parte en Don Lope, ridiculizando al protagonista cuando éste reta a un duelo al pintor del que se enamora Tristana y éste, mucho más joven, lo derriba de un empujón. Don Lope no cree en el matrimonio ni en la iglesia, dando una visión progresista del personaje, sin embargo, es presa de sus propias hipocresías al caer en celos por Tristana y no dejarla libre cuando ella lo desea, al contrario de lo que le venía dictando el anciano desde siempre. La propia Tristana nos habla de la infancia, de la pérdida de la inocencia y de cómo aquella criatura delicada y vivaracha se acaba convirtiendo en un ser amargado que hace de Don Lope el culpable de todas sus desgracias. 

Un obra clásica, esencial en la lista del director, con la magia que habitualmente baña las películas del español, sin dejarse llevar por las excentricidades surrealistas, conservando una narración asequible que debería atraer a aquellos escépticos que siempre piensan en Buñuel con la imagen de la navaja de "Un perro andaluz", la cual deja una imagen de su cine poco realista.

   


miércoles, 31 de agosto de 2011

LILITH



Director: Robert Rossen

Reparto: Warren Beatty, Jean Seberg, Peter Fonda, Kin Hunter, Anne Mecham, James Patterson, Robert Really, Gene Hackman, Jessica Walker

Año: 1964

Puntuación: 8/10

      Vincent, un veterano de guerra, vuelve a su ciudad natal para buscar un trabajo estable, que le proporcione una vida tranquila, y decide aceptar un trabajo en un centro psiquiátrico que siempre le había llamado la atención. Allí trabajará como terapeuta ocupacional y conocerá a Lilith, una hermosa paciente cuya dulzura encandila a todo aquel que la rodea. La relación entre ambos acaba por llevar a una confusión entre lo real e imaginario, entre la locura y la cordura que cambiará por completo a Vincent.


      La locura es una dimensión extraña y a menudo confusa. Capaz de mostrar la mayor de las sensibilidades, es causante muchas veces de los mayores horrores. Su tratamiento, difícil y complejo, jamás es fiable, y siempre de complicada definición. La compresión y la exploración del subconsciente parecen las únicas para una hipotética curación, que no llegará de otra forma ni con los métodos más inhumanos, mostrados en "Alguien voló sobre el nido del cuco", como el "electroshock" o la salvaje lobotomía. Los personajes de aquella inolvidable película no mostraban otros síntomas más que depresión, manía acentuada, fobias o traumas infantiles. No obstante, las manifestaciones más agresivas de esta demencia mental han sido las más exprimidas por el mundo de cine, dejando la huella inolvidable de Robert Mitchun al darle vida al predicor de "La noche del cazador", o en las carnes de aquel estremecedor personaje, Norman Beates, interpretado por Anthony Perkins en "Psicosis".

      En esta obra maestra y ocaso del mítico director y guionista Robert Rossen (responsable de la mítica "El buscavidas"), que murió dos años después de rodarla (a los 57 años), encontramos reencarnado en la protagonista el mito de Lilith, mujer insaciable, nunca poseída del todo, símbolo de la liberación femenina y la libertad sexual. No puede haber nada peor para un hombre que juntar, en un mismo ser, fatalidad, belleza y locura. Así, no me extraña que el melancólico, callado, firme, atormentado e indomable personaje de Warren Beatty acabe sumido en un agujero negro imposible de salir. Beatty, caracteriza fantásticamente la personalidad de aquel que busca un retiro sin hacer ruido, un espacio para perdonar lo vivido e intentar dejarse ir sin plan alguno. El actor se muestra magnético, con una sonrisa bien usada en su momento adecuado y un tono de voz cálido y susurrante (en V.O.), que convierte al personaje de Vincent en esa clase de persona que transmite honestidad y seguridad. Sin embargo, su personalidad se va transformando a medida que se ve encantado por el embrujo de Lilith, que lo va devorando hasta el agónico final.

       Los hermosos primeros planos del delicado y bello rostro de Jean Seberg invaden la pantalla, haciéndonos ver lo que ven el resto de personajes, comprendiendo perfectamente el por qué de la hipnosis de esa mujer, que vive entre dos mundos mezclados, y que hace de la locura una enfermedad contagiosa. La película juega con la infalible capacidad de esta hembra para encandilar y conquistar al pétreo protagonista, haciendo una incursión en la mente perturbada de quién no tiene bien amueblada la azotea, dejando claro que el umbral de la fantasía y la realidad no está tan lejos como parece, sino que es una línea delgada y frágil, y que la mente humana es un engranaje que necesita de permanente lubricación.

        Hay que destacar también la pequeña actuación de Peter Fonda, cuyo personaje es desde el principio el claro reflejo de lo que puede hacer la protagonista con aquellos que la rodean y parte de lo que posteriormente afectará al protagonista. Una gran incursión sobre la sensibilidad, la profundidad y complejidad de aquello que creemos nuestro pero que ni siquiera podemos comprender, entender y muchas ni controlar. Un clásico.

miércoles, 27 de julio de 2011

ESPECIAL: LA CONDICIÓN HUMANA "the human condition"



Director: Masaki Kobayashi

Reparto: Tatsuya Nakadai, Michiyo Aratama, Ineko Arima, Chikage Awashima, keiji Sada, So Yamamura,  Akira Ishihama, Shinji Nambara, Seiji Miyaguchi, Toru Abe

Año: 1959


Puntuación: 8/10



       La condición humana es una trilogía de películas basadas en la novela de Jumpei Gomikawa. Cada un de las películas está dividida en dos partes, dando al final una duración de casi 10 horas. Durante la primera película, titulada "No hay amor más grande",  nos presenta a su protagonista, Keiji, el cual no puede casarse porque está a punto de ser llamado a filas para combatir en la segunda guerra mundial. Su jefe le propone que, a cambio de que ponga en practica sus medidas de trato a los trabajadores en una mina de la Manchuria,  él se comprometerá a utilizar sus influencias para que no le recluten. Así, Keiji se casa y acepta el trabajo. Allí se encontrará con personas de su mismo estatus que abogan por un trato cruel con los presos, mientras que Keiji apuesta respetar los derechos humanos y las vidas de los trabajadores. La historia se complica cuando a la mina llegan presos guerra chinos para hacerlos trabajar en la mina.


    En la segunda película, de título "El camino a la eternidad", comienza cuando Keiji, después de salvar los grandes problemas que le causaron el la mina, es reclutado por el ejercito. La primera parte se desarrolla durante el periodo de instrucción, mientras que la segunda consiste en la entrada de su compañía en el campo de batalla.

    La última parte, "La plegaria del soldado", nos relata el periplo de Keiji y lo que queda de su compañía para llegar de vuelta a Japón. Arrastrándose por los campos chinos, acabarán en un campo de concentración, donde su destino será incierto.

     Casi 10 horas de duración. Una eternidad que poca gente se atrevería a gastar tan solo para ver una película. Sin embargo, esta obra maestra del cine oriental excusa su duración a base de una modernidad increíble para su época, consecuciones de primeros planos, picados y generales bellísimos, que harán notar su influencia en posteriores obras del género como "La chaqueta metálica", "Appocalipse now" o "La delgada línea roja".

      Centrada en hablarnos del origen del ser humano, de sus miedos, sus penas y la crueldad que vive en lo más profundo de muchos de nosotros, "La condición humana" intenta mostrarnos las miserias de la guerra, donde ya no hay buenos ni malos, donde solo la supervivencia de uno mismo acaba por ser importante. El valiente protagonista deberá hacer frente a los duros superiores que gobiernan su régimen, los cuales, sin escrúpulos, olvidan que aquellos contra los que combaten, aquellos que trabajan para ellos, o aquellos que acaban como prisioneros presentan un mismo origen y condición que los hace a todos humanos por igual, no escatimando en la utilización de torturas o malos tratos. 

                          


       Ciertas escenas son de una modernidad admirable. Las secuencias de la compañía perdida, vagando por los campos de China, recuerdan, a mí al menos, a muchas de las secuencias que Terrence Mallick utilizó para su obra "La delgada línea roja". El recluta amigo de Keiji, presenta una de las escenas más crueles y penosas de toda la película, y su personaje seguro que ha servido de inspiración a gente como Kubrick. 

       Las palizas de los instructores no hacen más que poner en evidencia el régimen militar, careciendo en todo momento de un objetivo concreto más que el hecho de prevalecer sobre los subordinados a base de maltrechos trabajos y palizas gratuitas. Pero la crudeza también se acaba mostrando en todos los bandos. Al acabar la guerra, los chinos no escatiman en apalear a cualquier japonés harapiento que aparezca por sus campos, ni tampoco los soldados rusos dudan en maltratar a los prisioneros japoneses. Todo ello se nos muestra bajo un triste e intenso blanco y negro que inunda las escenas de sombras y penumbra.

     Nosotros, sentados en nuestros sillones disfrutando de nuestra cómoda vida, no somos conscientes a veces de los verdaderos valores. Bajo presión, en lugares tan funestos como un campo de concentración, poco a poco los colegas de Keiji se van dando cuenta que solo los ideales de su compañero son realmente importantes; ya no vale luchar por una patria, ya no vale luchar en una guerra que no presenta ningún sentido, nadie llorará cuando hayamos muerto salvo nuestras madres, mujeres, hijos o familia cercana, los cuales maldecirán para siempre aquello por lo que uno fue a luchar a la guerra. La felicidad, aquello que mueve nuestras vidas, no está en el campo de batalla, ni en el comunismo ni el fascismo, ni en los beneficios de una empresa, ni tan siquiera en el éxito profesional; lo importante está con nuestros seres queridos y con la familia a formar en un futuro, aquello por lo que anhela durante de diez horas de cinta el noble Keiji hasta su último suspiro intentando volver a casa con su querida mujer.

   

martes, 5 de julio de 2011

RÍO BRAVO



Director: Howard Hawks

Reparto: John Wayne, Dean Martin, Ricky Nelson, Angie Dickinson, Walter Brennan, Ward Bond, John Russell, Claud Akins, Bob Steele

Año: 1959


Puntuación: 8/10


         En un pueblo del Oeste un hombre es encarcelado por asesinato por el sheriff Chance. El hermano del asesino, un rico terrateniente, intentará por todos los medios rescatar al acusado, por lo que el sheriff se verá obligado a atrincherarse en la cárcel junto a sus ayudantes, un borracho, un viejo, y un joven pistolero sin experiencia.

         La justicia es un deber poco rentable de cumplir. Los beneficios son pocos y las perdidas pueden ser muchas. En el lejano Oeste, donde la ley era poco menos que anárquica, el encargado de hacerla cumplir era poco menos que un mercenario a cargo del pueblo en cuestión; arrastrado por la soledad, las ganas de asentarse en un lugar y un sueldo permanente, se colgaba una estrella y esperaba la muerte, seguramente a balazos, para ser sustituido por otro pobre diablo al que poder volver a llamar sheriff. Así pues, este agente de la ley presenta siempre todo en su contra para defender al cobarde y débil pueblo de los supuestos delincuentes, que casualmente se ven siempre enormemente acompañados en almas y dinero. Por el contrario, nuestro individuo a penas se encuentra secundado en los momentos clave, o incluso afronta el peligro inevitablemente solo, como Gary Cooper en "Solo ante el peligro".

        En esta excepcional historia, la persona resignada a llevar la insignia es encarnada por el mítico John Wayne, siempre recto oficial respetado en el pueblo. A su lado ya solo queda un viejo cojo con muy malas pulgas, soberbiamente interpretado por Walter Brennan, uno de esos secundarios emblemáticos. El séquito de perdedores lo completan Dean Martin, el mejor papel de la película, un buen tirador atormentado por el pasado, hundido en los temblores del alcohol; y Ricky Nelson, interpretando a un osado pero inexperto joven con prometedora puntería. Los cuatro se enfrentarán a la familia del preso de turno, que irán sitiando el pueblo hasta acorralar la cárcel, sólo interrumpidos por una sensual y seductora Angie Dickinson que hará lo posible por seducir al duro e inquebrantable sheriff.

     La impresionante secuencia inicial deslumbra por la ausencia de diálogo y una acción inusitada en el western hasta la fecha. Con rapidez, se monta una rocambolesca pelea entre asesino, borracho y sheriff que acaba con un violentísimo disparo a quemarropa en el estómago de aquel que se mete donde no le llaman. Una escena que puede que marque un referente en la violencia acentuada del cine del género posterior. Una de esas escenas por las que Hawks es uno de los grandes de la historia del cine.

     Mientras Wayne y Dean Martin pasean por la ciudad de noche haciendo su ronda de vigilancia con los sentidos agudizados y el dedo en el gatillo, pero también disfrutando de la compañía de un viejo amigo al que uno no sabía si había perdido para siempre, uno piensa en la redención, en la amistad, en que puede que afrontar el mayor de los peligros cerca de una mano de confianza haga que la proximidad de la muerte pase a un plano secundario. Así era el viejo Oeste.

    

miércoles, 25 de mayo de 2011

UN LUGAR EN LA CUMBRE (A roon at the top)



Director: Jack Clayton

Reparto: Simone Signoret, Laurence Harvey, Heather Sears, Hermione Baddeley, Donal Wolfit, Ambrosine Philipotts, Donald Huston

Año: 1959


Puntuación: 8/10

    Joe proviene de un pequeño pueblo obrero de donde un día sale para aceptar un trabajo como contable en la ciudad, intentando satisfacer su necesidad de salir y aspirar a algo más. Allí se siente atraído por Susan, la hija de un importante e influyente empresario, de difícil acceso. A medida que va dando pasos adelante para conquistar a Susan, comienza una pasional relación con Alice, una compañera de trabajo, 10 años mayor que él, en la cual los dos acaban perdidamente enamorados. Sin embargo, cuando Susan vuelve de unas vacaciones, los acontecimientos harán a Joe dudar acerca de su ambición y sus preferencias.

     El obrero, el proletario, a menudo desafortunado a la hora de aspirar a algo más que un trabajo espartano y un sueldo precario, debe ser tenaz e insistente en sus objetivos, mucho más que los otros, y frecuentemente egoísta. La ambición por salir del infierno y navegar por el resto de sus días en mares de oleaje tranquilo es lo que puede arrastrar a una persona procedente de los suburbios a tener una oportunidad en la vida. A medida que los objetivos son alcanzados, aparece la oportunidad perfecta en forma de hermosa mujer, por la cual la ambición se convierte en falso amor, pasión desatada por cazar a la maravillosa presa, representante en realidad de la riqueza, el buen trabajo, el buen vivir, la buena vida, la prosperidad, el mundo anhelado; todo aquello que hay detrás de su familia y su dinero. Conquistar a la mujer significa, por muchos pataleos de los padres, en alcanzar todo aquello con lo que uno solo podía más que soñar desde su humilde habitación.

      Está claro que si la ambición y el tesón fueran las únicas herramientas necesarias para alcanzar la felicidad puede que la vida fuera más sencilla. Desgraciadamente, el amor, un elemento tan difuso, confuso y contradictorio, a la vez que necesario, no siempre es partícipe de los éxitos sociales y laborales de una persona. En este gran ejemplo dirigido por Jack Clayton, vemos como Simone Signoret, una inocente y hundida cuarentona, fracasada de un matrimonio que solo vive de las sombras, se interpone sin quererlo en los planes de Joe. Sus ojos iluminan y absorben la cámara con sus enormes órbitas, la expresión de su cara declara su conocimiento de que ese amor no puede acabar bien, pero sus labios saben que una vez que miras al abismo, éste te puede llevar con él.

     Esta tensa historia de amor de parejas equivocadas, impactantes primeros planos y dirigida con ritmo de escalador de montaña hacia una cumbre borrascosa, donde la desesperación, la frustración y la decepción puede que estén esperando al acecho, derriba cualquier esperanza de cuento de hadas, haciendo desdichado el futuro prometedor de un joven con ganas de comerse el mundo. El éxito no puede saber amargo de lo que nos muestra esta película. Esas cosas que le suelen pasar a los desgraciados.

jueves, 7 de abril de 2011

IMITACIÓN A LA VIDA (Imitation of life)



Director: Douglas Sirk

Reparto: Lara Turner, John Gavin, Susan Konher, Sandra Dee, Dan O'Herlihy, Robert Alda, Juanita Moore, Mahalia Jackson

Año: 1959

Puntuación: 7,5/10


        Lora es una viuda con una hija que intenta abrirse paso buscándose la vida como actriz de teatro. Un buen día conoce a Annie, una mujer de color con una hija blanca, a las que acaba adoptando en su casa, adaptando automáticamente Annie el papel de criada con enorme gusto. Ese mismo día, conocen a Steve, un joven fotógrafo que se enamora de Lora.

       Adaptación de la película original de 1934 por John M. Stahl, con similar argumento y características. En este drama, que se desarrolla a lo largo de los años de la vida de los personajes asistimos a la lucha por los sueños de sus protagonistas por triunfar y salir adelante, chocando contra barreras sociales tan fuertes en aquella época como el racismo o el machismo. Nuestra protagonista navega cada día sobre un mar espeso, y de difícil acceso, como es el convertirse en actriz, sobretodo cuando no se está dispuesto a someterse a los abusos de los hombres al mando.

       Por otra parte, la hija de Annie sufre el odio de aquellos que se enteran de que su madre es negra. Poco a poco su repulsión hacia su madre crece día a día, así como su rechazo hacia aquellos que han sido los únicos capaces de darle cariño. A su vez, la historia de amor entre Lora y Steve se ve siempre traspuesta por la carrera de ésta y la pretensión de él por hacer que se baje de sus sueños hacia una realidad palpable.

      Los años pasan, y los cambios se suceden, los sueños, unos se cumplen, otros se transforman en dramas. La historia se convierte en un tratado de como las adversidades no tienen piedad de la bondad de la gente y de como el hecho de cosechar el éxito no acaba por traer más que nuevos problemas y situaciones. La intolerancia de las facciones ricas hacia los negros es uno de los puntos clave, cuando era además un obstáculo de socialización gigante en aquella época. También, la doble moral se hace dueña por momentos de los personajes, unos dejándose llevar por el éxito y aparentando igualdad social, mientras que otros caen en el victimismo bajo una situación que se antoja privilegiada sobre sus iguales de clase.

     La bella Lara Turner da vida sólidamente al personaje principal, sobre el que se asientan el resto de historias. Sin embargo, el dramático destino de la hija de Annie (recordemos: blanca y hija de criada negra) da pié a una interpretación sarcástica y mordaz, juvenil y pícara, llena quizá de demasiado odio, que le valió a Susan Kohner la nominación al Oscar y también a Juanita Moore por el sufrido personaje de Annie. El recorrido que nos propone el guión se camina de forma sólida, sin espectaculares sentencias pero de alto nivel en la mayor parte de la película (buena escena en el primer beso entre Lora y Steve) y que solo peca de empalagamiento en el abuso de la relación entre esa martizada madre de color y su hija mulata.

     Sin complicarse más, una clásico de magnitud. Un retrato veraz de la sociedad de la época y de como funciona en ocasiones la industria cinematográfica y teatral.

lunes, 28 de marzo de 2011

HISTORIAS DE FILADELFIA (The Philadelphia story)



Director: George Cukor

Reparto: Cary Grant, Katharine Hepburn, James Stewart, Ruth Hussey, John Howard, Roland Young, John Halliday, Mary Nash

Año: 1940


Puntuación: 9/10

      
         C.K. Dexter Haven, el primer marido de Tracy Lord aparece repentinamente un día antes de la siguiente boda de Tracy en su mansión con un rico hombre de negocios. Acompañándolo vienen dos periodistas que junto a Haven forman parte de una trama para poder publicar el reportaje de la boda en una revista de cotilleos sin permiso de la familia.

        No siempre todas las relaciones personales acaban bien. Amistades, amores, sociedades, ideales, labores, aficiones o vocaciones son partes de nuestras vidas expuestas a la influencia de las circunstancias, al hecho de poder salir bien o mal, independientemente de la propia actitud de las personas. A raíz de esto, todos experimentamos, con mayor o menor suerte, la tristeza y la alegría, la victoria y la derrota, la fortuna y la desdicha, la excelencia y la decadencia, por supuesto el bien y el mal, pero sobretodo y ante todo nuestra historia está marcada por nuestro balance entre el amor y el odio. Puede que incluso ángeles y demonios se hayan amado antes de odiarse. Por ello, sobre un matrimonio fracasado que acaba rompiéndose los palos de golf y a empujones tuvo que haber mucho cariño para que fuera invadido posteriormente por tanto odio.

        Siguiendo este paradigma, cumpliéndose tal como tan hermosamente contaba Robert Mitchum bajo ese enigmático y sobrecogedor personaje que interpretaba en "La noche del cazador", asistimos a esta exposición en forma de comedia de las miserias de un matrimonio acabado en vísperas de una nueva boda. Basada en una obra de teatro de Philip Barry, dirigida por George Cukor y producida por Joseph Mankiewicz (casi nada) esta adorable película de ácidos y brillantes diálogos destripa poco a poco los defectos y virtudes de sus personajes, sacando a relucir sus sentimientos más profundos, describiendo perfectamente como las peleas matrimoniales se manifiestan en violencia pero nacen de la ternura, como solo las situaciones apuradas muestran nuestras sensaciones más escondidas. Y lo hace de la mano de tres de los más grandes intérpretes que puedan haber existido en la historia: Grant, Stewart y Hepburn en la plenitud de su carrera.

     Es imposible no quedarse fascinado ante el magnetismo inimitable, sarcástico y burlón de Cary Grant; o deslumbrarse con la belleza en estado de gracia y el talento de Katharine Hepburn; o no sentir simpatía por ése del que uno siempre quiere ser amigo, el hombre noble por excelencia, que fue siempre James Stewart. Con cualquiera de ellos te apetecería irte de cañas. Verse atrapado por su presencia al igual que absorben la cámara no hubiera tenido precio. Pero verlos dejándose querer y odiar en esta irrepetible historia tiene aún más valor.

     Esta película es la perfecta forma de comprender que nadie es perfecto, que el amor es algo terrenal y humano, y como tal tiene errores y desventajas, jamás es limpio ni puro, y por eso "acabamos buscando otras causas, otros amores; pero solo son asuntos mezquinos, amor sin compasión, y sin causas y sin amor no somos nada. Nos quedamos porque tenemos fe, nos vamos porque nos desencantamos, volvemos porque nos sentimos solos, y morimos porque es inevitable", como bien decía Jack Palance en "Los profesionales". Porque todo el mundo ha tenido que amar mucho para odiar tanto.


NOTA: Oscar a mejor actor (James Stewart) y guión adaptado en 1940.

jueves, 3 de marzo de 2011

FURIA (Fury)




Director: Fritz Lang

Reparto: Spencer Tracy, Sylvia Sidney, Walter Abel, Bruce Cabot, Edwar Ellis, Walter Brennan

Año: 1936


Puntuación: 8/10


     Durante el largo recorrido en coche que tiene que recorrer para reencontrarse con su prometida, Joe es detenido acusado de secuestro, presentando como única coincidencia el hecho de que adora los cacahuetes. Pero el pueblo, no satisfecho con la detención, decide tomar la ley de su mano.

      La masa, esa efímera y volátil bestia compuesta de múltiples individuos a modo de células, constituye el símil más próximo a lo que podría ser un tsunami social. La furia, el enfado, el descontento y la frustración son razones que suelen blandir muchas veces esta poderosa espada; sin embargo, también la estupidez, la manipulación, la falta de sentido común y el ansia de sangre  pueden provocar este fenómeno. Y seguramente, aunque se recuerden con mayor facilidad la épica y la valiente lucha de la masa en ciertas ocasiones, en muchas otras, menos sonadas, no somos conscientes de la brutalidad y falta de cordura de sus acciones.

     Lang, en este clásico osado, atrevido e impactante, ataca directamente a la sociedad y al sistema judicial, así como hace un pequeño tratado de como la venganza puede llegar a corromper hasta el corazón más noble. Bajo unos intensos y aterradores primeros planos asistimos al linchamiento público bajo las llamas del pobre Joe y su perro. La locura asimilada en las mentes de los ciudadanos les hace olvidar cualquier tipo de razón o motivación por el supuesto delito cometido, poco importa si es un secuestro, un asesinato, un robo, o simple calumnia. "Vamos a divertirnos" grita un enardecido ciudadano al inicio de la avalancha de destrucción. 

    Tras los hechos, como si el fuego quemara su bondad, la venganza se apodera de Joe, encarnado por un emblemático Spencer Tracy, sólo domado por la hermosa Sylvia Sidney, su prometida en la película. Así, Fritz Lang mueve una historia de odio y venganza, en donde la ley es vapuleada al inicio y al final, y la tragedia solo es evitada pro la providencia y el amor. Recordando otras obras esenciales como la magnífica "La jauría humana" (del recientemente fallecido Arthur Penn), el director alemán reflexiona acerca del peligro de caer en la estupidez y de dejarse llevar por el caos provocado por no pensar las cosas por uno mismo.

     Es ésta una de las más destacadas obras del director, uno de los grandes maestros, que junto con otras películas como "Solo se vive una vez" o "M" muestra su crítica personal hacia la sociedad y su esperanza sobre ella.
    
    

jueves, 10 de febrero de 2011

LA QUIMERA DEL ORO (The gold rush)








Director: Charles Chaplin

Año: 1925

Reparto: Charles Chaplin, Mack Swain, Georgia Hale, Tom Murray, Malcolm Waite, Henry Bergman

Puntuación: 8,5/10







Estamos en la época de la loca y desenfrenada búsqueda de oro a principios de siglo en los Estados Unidos. Nuestro protagonista es un solitario buscador de ese mineral interpretado magistralmente por Charlie Chaplin, sus pasos se dirigen a Alaska en busca de fortuna. Pero en su peregrinar una brutal tormenta de nieve truncará de momento sus planes y encontrará una cabaña donde mora un bandido.

 
A medida que la película va avanzando nos damos cuenta del talento de Charlot en todos los sentidos: desde hacernos ir en un segundo de la tristeza más dura a la felicidad más extrema, hasta sus maravillosas y genuinas interpretaciones para sacarnos una sonrisa de la boca o para hacernos reír. O esos gags inolvidables tales como el baile con Georgia y el perro, o la lucha contra el malvado gigante y mujeriego. Caso aparte y muy digno de mención es la escena del baile de los dos tenedores y las respectivas patatas a su final. Memorable y excelente. Tanto que ha aparecido en Los Simpson.

Me encanta la aparición de una mujer, en este caso Georgia, en medio de su búsqueda de la fortuna. Y claro, la mujer y el amor siempre por encima del dinero y de su propio bienestar. Muy Chaplin.
La música es un elemento a tomar muy en cuenta en esta deliciosa película, cada momento, cada imagen, están perfectamente retratadas con la ayuda de la música, que nos ayuda a comprender y meternos aún más en la trama.
Y como colofón, los actores y las actrices. Hay una cosa que me encanta del cine mudo y de Chaplin en particular, las buenas interpretaciones, la expresividad de los intérpretes. A falta de diálogos lo que queda es el personaje, la piel del personaje y estos se amoldan como un guante a dicho papel.

Para terminar deciros que siendo una gran película no es de las mejores, El gran dictador y El chico, por ejemplo, sí lo son. Pero esta película tiene algo especial, íntimo, que te hace ver la vida de otra manera y te llena de felicidad.
Charlie Chaplin simplemente uno de los más grandes.

lunes, 3 de enero de 2011

EL DISCRETO ENCANTO DE LA BURGUESÍA



Director: Luis Buñuel


Reparto: Fernando Rey, Paul Frankeur, Delphine Seyriq, Jean-Pierre Cassel, Stéphane Audran, Michel Piccoli, Bulle Oqier, Julien Bertheau, Milena Vukotic


Año: 1972






Puntuación: 7/10




     Un grupo de amigos formado por el matrimonio Thevenot y el embajador del país de Miranda se dirigen a cenar a la hermosa mansión de los Sénechal. Al llegar a la casa del segundo matrimonio se dan cuenta de que son víctimas de un error, ya que han confundido el día acordado para cenar. El grupo de burgueses se verá inmerso en un sin fin de esperpénticas  anécdotas cada vez que intenten reunirse, ya sean reales o producto de su imaginación.

     La Burguesía, formada por esa gente adinerada acostumbrada a la finura, el lujo y los manjares de difícil alcance, ha sido escogida en el cine en abundantes ocasiones para describir fielmente por una parte las costumbres, dramas y ambiciones de esta clase social, como por otro lado para describir la estupidez, el exceso y la prepotencia que puede alcanzar la humanidad. Tampoco es la primera vez que Buñuel sitúa a personajes de esta condición en sus películas. Sin ir más lejos, en "el ángel exterminador" ya mostró como bajo ciertas circunstancias no existe condición social que valga a la hora de sobrevivir.

     En esta ocasión, el director español sitúa a los personajes en medio de su ambiente natural, y sin hacer uso de un hilo conductor que desarrolle una historia concreta, los somete a situaciones altamente inverosímiles para evaluarlos con una crítica mordaz y burlona, camuflada bajo el extraño manto surrealista que caracterizada su cine. Tanto es así que se vale tanto de situaciones reales un tanto inesperadas, como sueños de los propios personajes, como incluso sueños dentro de sueños que dejan a los de Christopher Nolan desnudos.

    Entre historia e historia, somos testigos de los propósitos más oscuros de los personajes, sus romances secretos, y sus constantes mentiras que hacen vislumbrar una realidad bastante hipócrita. El genial director, nos transporta por su mundo a su libre albedrío, nos muestra decorados lamentables solo dignos de los teatros más pobres, sangre de pintura roja y forzadas situaciones sin importarle lo más mínimo. La fuerza de la escena, el impacto visual, y lo extraordinario de cada una de las situaciones evaden del espectador todo tipo de falta de presupuesto. 

   Cuesta creer que al acabar esta película, dándose uno cuenta de que no le han narrado nada sino que ha sido espectador de un circo de historias de alto contenido surrealista, uno se sienta conforme y dispuesto con ella, gozoso al ver como este director bromea con unos personajes que por momentos no saben donde están.

martes, 14 de diciembre de 2010

EL FUEGO Y LA PALABRA (Elmer Gantry)






Director: Richard Brooks


Reparto: Burt Lancaster, Jean Simmons, Shirley Jones, Arthur kennedy, Dean Jagger, Rex Ingram, Hugh Marlowe, Edward Andrews, Patti Page


Año: 1960




Puntuación: 8/10





         Un carismático vendedor ambulante, llamado Elmer Gantry, viaja de ciudad en ciudad usando su atractivo físico y sus increíbles habilidades de seducción y retórica para ganarse la vida como puede, arrastrándose de un sitio a otro. Un día asiste a un sermón de una prometedora y bella predicadora evangelista. Viendo que la profesión de predicador le va como anillo al dedo, se convierte al evangelismo y emprende una carrera arrolladora predicando sobre Dios y el demonio, convenciendo a todos de su fe. 




        La capacidad del habla llevaba a su máxima expresión no es un salto evolutivo hacia una mayor capacidad de comunicación, sino que es además un arma de dominio, de sometimiento y una herramienta indispensable para alcanzar el poder. La religión es un tema que si viene combinado de esta habilidad puede causar efectos devastadores en la actitud de la gente, capaz de hacerlos pasar de grandes pecadores a almas redimidas, de ser condenados al infierno a ser candidatos al paraíso. Jesucristo consiguió movilizar a gran parte de la humanidad y convencerla de su origen divino. Mahoma formó un imperio a base de hacer la guerra por el nombre del señor. Gente como ellos convencen hoy en día a otros hombres para que se inmolen, arrastrando todo al que puedan, atándose un montón de bombas al pecho por la promesa de un gran paraíso puro y virginal. Todavía recuerdo, no sin estremecerme, a los asustados niños del documental "Jesus camp: soldado de Dios", llorando tras los abominables sermones de sus instructores sobre el cristianismo evangélico, aprovechando el lavado de cerebro para inculcar ideas políticas de caracter muy conservador. Esas armas son las mismas con las que los personajes de esta historia intentan modificar las mentes de todos aquellos que asisten a sus eventos por todo el país, sobre todo en las zonas de campo donde la gente es más vulnerable, donde se pueden conseguir más "conversos".


       Pero al final, las buenas intenciones de algunos se convierten en oportunidades de negocio para otros, y el dinero lo acaba absorviendo todo, lo transforma, y la religión, las pequeñas y nobles creencias tradicionales que unos pocos iluminados quisieron plasmar en hermosos libros como La Biblia o el Corán, es trastocada en un esperpéntico circo para saciar el ansia de poder y dinero de unos pocos. Así se muestra en una de las escenas de la película, al entrar en desfile los protagonistas en las grandes ciudades, acompañados de payasos, mimos y demás miembros del espectáculo. La economía se acaba convirtiendo así en la única religión subyacente de todo este conjunto de grupos fanáticos. Así se lo explica perfectamente el jefe de su cadena a Willian Holden en esa magnífica película llamada "Network" sobre la mezquindad del mundo de la televisión.

       Para un humilde campesino, que poco conoce más hayá de su pequeña granja situada seguramente en medio de los bastos campos que componen la tremenda inmensidad del terreno de los Estados Unidos, debe ser imposible resistirse al encanto, seducción, carisma y atractivo de un elemento tan imponente como Elmer Gantry, interpretado aquí por un colosal Burt Lancaster (oscarizado por este papel). El corpulento actor absorbe la pantalla con sus enormes ojos y su gran mandíbula, mostrando una capacidad de convencimiento sin igual, capaz de sacarle de todo tipo de lios, solucionando todo tipo de impedimentos, una clase de tipo que consigue todo con sus sermones. La clase de retórica que ya les gustaría a muchos políticos.

      Richard Brooks nos muestra una vez más un diálogo atroz, una manufactura demoledora, una crítica dura y contundente sobre las costumbres religiosas y sus entresijos políticos, un relato sobre la devoción, el poder de la religión y la prensa, la credibilidad y la imposible impostura de la pureza.

miércoles, 27 de octubre de 2010

DULCE PÁJARO DE JUVENTUD (Sweet birth of youth)





Director: Richard Brooks

Reparto: Paul Newman, Geraldine Page, Ed Begley, Shirley Knight, Rip Torn, Madeleine Sherwood, Mildred Dunnock

Año: 1962

Puntuación: 7,5/10




Chans es un joven aspirante a actor que un día regresa a su ciudad natal acompañado por una conocida actriz, Alexandra del Lago, ahora en decadencia. Su regreso es en realidad un intento desesperado por recuperar a su amor de toda la vida y llevársela consigo a Hollywood, siendo Alexandra su pasaporte al éxito.

      No todos los seres humanos nacen bendecidos con el don del dinero. Salir adelante para conseguir un sueño, cumplir aquello que siempre quisiste, y alcanzar tus metas es el esfuerzo más duro y enorme al que uno se puede enfrentar. Pero todo se puede poner más cuesta arriba cuando uno se da cuenta de que en realidad su sueño es una idea impuesta, una inspiración arficial, un espejismo reflejado por aquellos a los que no les importa la gente, sólo sus intereses. Así se nos presenta el personaje de Paul Newman, a medio camino de su quimérico sueño, con una larga lista de decepciones tras de sí.


     El chantaje sufrido por el protagonista a costa del malévolo padre de su amada constituye el desencadenante de este drama. Las diferencias entre Chans y la familia de su novia son solo el punto de partida para una feroz crítica contra la política de la sociedad americana y la hipocresía del mundo de Hollywood. El abominable cabeza de familia no hace más que montar un imperio de poder durante su vida a costa de política barata, haciendose con el control de todo aquello que le rodea, manipulando a cada ser humano que le sale al paso. Todos son sus lacayos, todos tienen utilidad, hasta que se interponen en su camino. Por otra parte, Alexandra del Lago, o "la princesa cosmópulos" (como también la llaman en la película), representa el esperpento que puede llegar a provocar la fama, las consecuencias de no saber envejecer correctamente ni de asumir su papel en la vida a media que el tiempo nos consume a todos. La subida y caída de una estrella son descritos de forma similar, pero más breve, a como lo llegó ha plasmar magistralmente el maestro Billy Wilder en "El crepúsculo de los dioses".

      La belleza tiene una influencia escondida pero muy importante en el planteamiento de los personajes. Mientras la veterana actriz se jacta de no tener el rostro de hace años, atormentándose en charcos de Vodka, el protagonista se va dando cuenta de que su plenitud física de poco le ha servido hasta ahora salvo para optener falsas promesas de personalidades más influyentes, seducidas momentáneamente por un atractivo socorrista de sueños adolescentes. Pero hay todavía una tercera presencia de esta efímera, malentendida, confundida y mal repartida virtud; la chica, ese elemento imprescindible de todas las películas, se presenta bañada por angelicales y virginales rasgos, ante los que ella muestra total indiferencia, pero los cuales son usados por su padre para hacerse propaganda.

      Narrada con la misma habilidad con que en su día Richard Brooks ya nos deleito en "La gata sobre el tejado de cinc", la película avanza impasible entre largos pero frescos diálogos en complejos y abatidos personajes que luchan por encontrarse a sí mismos entre un mar agitado. Al final a cada uno le toca el momento de enfrentarse consigo mismo, afrontar la realidad y "volver cada uno a su propio infierno".

miércoles, 13 de octubre de 2010

EL SUEÑO ETERNO (the big sleep)



Director: Howard Hawks

Reparto: Humphrey Bogart, Lauren Bacall, John Ridgely, Martha Vickers, Dorothy Malone, Regis Toomey, Elisha Cook Jr., Peggy knudsen

Año: 1946


Puntuación: 9/10


     El detective Phillip Marlowe es contratado por un viejo general, preocupado por ejercer de padre en sus últimos años de vida, para que investigue los controvertidos lios en los que andan metidas sus hijas. Pronto descubrirá que lo que parecía una investigación rutinaria se va convirtiendo en una cadena de problemas donde los descubrimientos no hacen más que destapar nuevas incógnitas.

     Hay obras que perduran siempre, se mantienen intactas eternamente, conservando toda su gracia, todo su esplendor, cada pizca de grandeza que las hicieron en su día encumbrarse por la crítica y el público. "El sueño eterno" es sin duda una de estas obras. La  altura de la calidad a la que llega esta película la hacen de obligada visión, y la convierte en uno de los ejemplos más rotundos de como hacer buen cine.

     Partiendo del hecho de que el equipo principal lo componen la misma gente que años atrás dieron a luz otra obra maestra como "Tener y no tener", podemos decir que aquí la redundancia no pudo ser más beneficiosa. Plasmada sobre un irrepetible guión, cada escena, cada frase y cada toma de la película dejan notar el mimo y la artesanía depositados. Ningún diálogo tiene desperdicio. Todo está lleno de arte y todo sabe a irrepetible en cada acto. Los impagables momentos entre Bogart y Bacall quedan clavados en la retinas del espectador, marcado por inolvidables frases.

    La intriga policíaca se alterna con ciertos momentos de humor controlado, como los marcados por la irresistible atracción sexual desprendida por el detective Marlowe, o la acidez e ironía de ciertos diálogos. Todo ello acompañado de una excelente banda sonora, que suena moderna para la época en la que fué rodada la película, y que por momentos recuerda en determinadas armonías a otras bandas sonoras más actuales, como las de "Shaft" u otras películas policíacas de los años 70.

     Podríamos seguir alagando esta obra de arte, pero no merece la pena, ya que solo se puede apreciar realmente viéndola uno mismo, por lo que no me queda más que decir, salvo que la disfruten, una y mil veces, y descubran sus encantos por ustedes mismos.



viernes, 24 de septiembre de 2010

REBELDE SIN CAUSA (rebel without a cause)




Director: Nicholas Ray

Reparto: James Dean, Natalie Wood, San Mineo, Jim Backus, Ann Doran, Corey Allen, Willian Hopper, Edward Platt, Nick Adams, Dennis Hopper

Año: 1955


Puntuación: 4,5

      Jim Stark es un chico con problemas de adaptación que se acaba de trasladar con sus padres a una nueva ciudad. Sus padres, con la intención de protegerlo, se mudan a un nuevo sitio con el fin de encontrar para su hijo una estabilidad social. Sin embargo, y a pesar de intentar evitar los problemas, Jim no puede esquivar el enfrentamiento con un grupo de chicos, que querrán probar su valía.

     El mito de la rebeldía, la juventud y representante de las nuevas generaciones de la época se llamaba por entonces James Dean. Su muerte lo encumbró como una leyenda que, con 3 películas en toda su carrera, se alzó en lo más alto del Olimpo del celuloide. El talento desplegado en su corto currículum quedó grabado en la mente del cine para siempre. Su segunda película, "Rebelde sin causa", llevaba atrasada en mi filmoteca digital (es decir, disco duro lleno de archivos "divx") durante meses. El tiempo de reserva no hizo, por desgracia, mejorar el contenido de la película. Pocas veces ha sido tan grande mi decepción. Pocas veces había sido testigo de semejante patada al sentido común y al buen gusto a la hora de confeccionar un guión.

    Durante los primeros minutos pensé que la incongruencia de ciertas conversaciones podría verse afectada por los a veces lamentables doblajes a nuestra santa lengua, a la cual me remitía por falta de subtítulos para el sonido original. No obstante, ese maravilloso formato llamado Dual, impagable a todas luces, me permitió apreciar de nuevo en esas dudosas frases, su procedencia original, la cual para mi asombro, seguía teniendo el mismo nefasto significado. Mis disculpas para los dobladores.

     Quitando a un lado que tiene una banda sonora notable, y unas interpretaciones más que aceptables, el resto podría ser digno de la serie B más cruda. Toda la historia transcurre en un único e interminable día, donde nuestro protagonista pasa de ser un desconocido a acabar presenciando dos muertes y llevándose a la chica. Buen trabajo James. Si estuviéramos hablando de "La jauría humana", esa genial obra maestra de Arthur Penn, entenderíamos que en el cine todo es posible si se hace con encanto y arte. Al igual que en la película de Penn, en "Rebelde sin causa" también se intenta hacer una crítica a la sociedad americana de entonces, centrada en la juventud. Pero eso no justifica diálogos de besugos entre padres e hijos, ni que dos tios apunto de arriesgar sus vidas por su honor se hagan amigos a última hora y justifiquen sus actos al grito de "Algo tendremos que hacer". Pretensiones trascendentalistas baratas.

      El más simpático de todos los personajes se llama Judith. Chica mona de turno, novia del chulo de turno que tras morir, se enamora tan solo 2 horas después del protagonista, superando un inapreciable (e instantáneo) trauma. Decir, en lo que es la mejor frase de la película, que nadie es sincero y que todos se bañan en hipocresía no salva a este personaje de la quema. Como tampoco se salva el personaje de "Platón". Sin meternos ya en su inexplicable ocecación por Jim (nuestro querido Dean), no se en que momento de la película su soledad justifica que empiece a tiros con todo el mundo.Ni los del a "Nouvelle Vague" transfiguraban tanto las emociones.

     Defectos hay como agua en el mar. Mi sorpresa es que esta desdeñable película proceda de una de las mayores épocas de creación de obras maestras de Hollywood. Solo la explotación de su estrella justifica su creación. No entiendo como existiendo guiones de la época como "la gata sobre le tejado de cinc" o la ya nombrada "la jauría humana" pudieron salir engendros como este. Pero lo más decepcionante es sin duda como un maestro del calibre de Nicholas Ray pudo acceder a realizar un guión tan dudoso. Sobre todo cuando este director es el artífice de una obras maestras como "Johnny Guitar" o "En un lugar solitario", donde Humphrey Bogart le podría haber enseñado algunas cosillas al colega Dean. 

      Creo que la rebeldía tiene bastantes mejores reivindicaciones que ésta en el mundo del cine. Hace que se me caiga el mito.